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Colombia 2026: el año en que se redefine el equilibrio del poder

  • Writer: Luis Dena
    Luis Dena
  • Mar 8
  • 4 min read
Pedro Mugica
Pedro Mujica BlackIND Colombia IngenieroLAFT-CFPADM/PTEE/PIPDP

Temas relevantes 


En las últimas horas, la tensión comercial entre Colombia y Ecuador volvió a escalar: Quito confirmó que elevará al 50% su “tasa de seguridad” para las importaciones colombianas desde el 1 de marzo, mientras Colombia mantiene sus aranceles del 30% y la suspensión de exportación de energía; a esto se suma que Ecuador aumentó en 900% la tarifa del oleoducto para crudo colombiano, dejando la relación bilateral en su punto más crítico del año y con impacto inmediato en comercio, logística y energía sin señales de desescalamiento.


La crisis de la salud se profundiza en Colombia: miles de usuarios enfrentan traslados obligatorios entre EPS, crecientes fallas en la atención y temor por un sistema que muchos perciben al borde del colapso, mientras las alertas ciudadanas por deterioro en servicios y desorden institucional aumentan cada semana.


La economía colombiana enfrenta un 2026 desafiante: el crecimiento será modesto, la inflación sigue por encima de lo previsto y el país carga un hueco fiscal creciente, mientras analistas advierten que el consumo —motor reciente de la actividad— empieza a agotarse y la inversión continúa en pausa, elevando la incertidumbre económica.


Contexto de las elecciones de marzo de 2026 (Congreso y consultas)


El 8 de marzo se renueva todo el Congreso (Senado y Cámara) y se realizan consultas interpartidistas que definen candidaturas presidenciales.

La Registraduría fijó oficialmente este calendario (Congreso 8 de marzo; Presidencia 31 de mayo; segunda vuelta 21 de junio) y anunció innovaciones: expansión de biometría facial/dactilar de 25.000 a 60–65 mil mesas y digitalización integral de todos los E‑14, con auditorías a sistemas para robustecer la integridad electoral. 

La separación de comicios (marzo vs mayo) está definida por el Código Electoral y reduce el “arrastre” presidencial sobre el voto legislativo; permite cerrar escrutinios del Congreso y dimensionar el tamaño real de las bancadas antes de la carrera a la Casa de Nariño


¿En qué influye el 8 de marzo en la presidencial?


La composición del Congreso que salga del 8 de marzo anticipará con qué bancadas deberá negociar el siguiente gobierno; la experiencia comparada indica que en elecciones separadas disminuye el “arrastre” presidencial y aumenta la necesidad de pactos postelectorales, con efecto directo en la gobernabilidad.

Las consultas en simultáneo ordenan la oferta presidencial y envían señales de viabilidad territorial (maquinaria, alianzas y voto duro), claves para la primera vuelta del 31 de mayo.


Marzo puede producir: Mayor fragmentación o Re‑agregación en dos polos con un centro negociador. 


En cualquiera de los casos, la gobernabilidad del próximo Ejecutivo nacerá de pactos en Comisiones Séptimas salud y económicas, decisivas para la agenda de reformas y de política sanitaria.


Contexto de seguridad a nivel nacional 


La Misión de Observación Electoral MOE identifica 170 municipios con riesgo por coincidencia de indicativos de fraude y violencia (81 extremo; 51 alto; 38 medio), con focos en Arauca, Nordeste antioqueño–sur de Bolívar, andén Pacífico, norte del Cauca, Meta‑Caquetá‑Guaviare y medio/bajo Putumayo. Esto es 29,7% más que en 2022 (131 municipios)


La Defensoría del Pueblo reportó entre 2022–2023 expansión de AGC/Clan del Golfo, ELN y disidencias FARC a cientos de municipios, intensificando la presión territorial previa al ciclo electoral 2026.


En 2025 la MOE documentó 1.400 acciones de conflicto de grupos armados ilegales en el primer semestre (pico desde 2018) e incremento de violencia contra liderazgos políticos, con concentración en Cauca y otros departamentos.


El ELN anunció cese al fuego unilateral para la jornada del 8 de marzo, en línea con treguas adoptadas en elecciones anteriores. Aun así, entidades como la Defensoría y coberturas internacionales advierten persistencia de amenazas regionales que podrían afectar la libertad del voto en zonas rurales.


¿Por qué 2026 es un ciclo de alto riesgo cibernético?


La discusión pública sobre la seguridad informática del proceso electoral y el software de preconteo ha crecido en los días previos a la elección de Congreso del 8 de marzo, con partidos y directivos señalando riesgos de ciberseguridad y desinformación, lo que, por efecto demostración, amplía la superficie de ataque para campañas de phishing, intrusiones y operaciones de influencia digital. 


Al mismo tiempo, la Registraduría anunció auditorías a sistemas, biometría facial/dactilar en 65 mil mesas y digitalización total de actas E‑14 para reforzar trazabilidad, medidas que endurecen la infraestructura pero no eliminan la posibilidad de ataques a la periferia (actores, usuarios y terceros).


Principales vectores de ataque esperables

Phishing / Spear‑phishing electoral


Correos o mensajes que suplantan a Registraduría, CNE o campañas con adjuntos maliciosos oenlaces de “capacitación jurados”, “certificados”, “listas de testigos” o “cambios de puesto”,especialmente en días cercanos al 8 de marzoy 31 de mayo.


Desinformación y operaciones de influencia

Narrativas de “fraude” y rumores sobre conteo; deepfakes de autoridades o líderes; cadenas en redes y mensajería que buscan deslegitimar el proceso o confundir a jurados y votantes. 


Ataques a disponibilidad (DDoS) y defacement

Saturación de portales informativos, simuladores o servicios de consulta (p. ej., chatbot de WhatsApp oficial o micrositios de resultados), y defacement de sitios locales para sembrar duda sobre la integridad del sistema.



 
 
 

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